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Crónicas desde el harén

Este trabajo está basado en la versión de al-Qubbasi, narrada por el cronista de la corte omeya Ibn Hayyan, sobre el ardid de Maryan, madre del Califa al-Hakam, hijo de an-Nasir li-din Allah más conocido como Abderrahman lll, primer califa de la dinastía Omeya de al-Andalus.

Sobre la estética de trovadores y juglares medievales, tanto del estilo de las tradiciones cristianas como árabes, se construye esta propuesta para amenizar una Noche Oriental en los jardines del palacio de Medina Azahara.

El eje de la performance es el ardid de la concubina Maryan al comprarle su turno a Fátima, la esposa y prima del Califa, para pasar una noche en compañía de este, suceso que da un giro histórico a la sucesión en el Califato de Cordoba poniéndolo en las manos de al-Hakam, hijo de Maryan, y relegando a la esposa Coreichita en el favor del Califa.

Esta velada estará sustentada por tres equivalencias. La primera está constituida por el simbolismo del vino en relación con el éxtasis en las metáforas sagradas del Islam. La segunda equivalencia está en el simbolismo de la noche en relación con el fuego como metáfora de la conciencia embriagada e iluminada por el amor. Esta equivalencia se erige en torno al canto de la misma Maryan, añorando la noche de su deseo con el Califa. La tercera equivalencia es el simbolismo del amor en relación con la noche en la Canción del alba de Shakespeare, en Romeo y Julieta, donde la noche vale más que la luz del alba.

Maryan compra el turno con todo lo que tiene y esconde su intención como el tesoro escondido de la metáfora evangélica del reino de los cielos. El Califato se funda en un golpe de astucia y amor. Esto no puede entenderse sin la referencia al concepto de centro geométrico en la arquitectura Sagrada del Islam. Esta poética es el marco de la historia de Maryan y la conexión de la picaresca y las necesidades de este mundo dentro de la dimensión trascendente.

Medina Azahara – Córdoba
6 y 7 de AGOSTO, 22.00 horas

 

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