El verso rompe el tiempo y se pone al lado del espíritu de fiesta que es siempre el teatro del siglo de oro español.

Mi vida en el arte

El verso es siempre una asignatura pendiente para cualquier actor que ame realmente el teatro. Dijo Nuria Espert en cierta ocasión, que no entendía que una actriz, o un actor, no sintiera de vez en cuando la nostalgia apremiante de hacer teatro. Yo asumo esta afirmación y añadiría además: “ teatro en verso”.

Los textos clásicos revisten el arte escénico de su antigua dignidad y de su magia irrepetible. Y el verso le confiere al actor un magnetismo, y una luz que no puede darle nunca el cine, por más excelente que sea una producción cinematográfica, ni por supuesto la TV. Vivimos en una civilización predominantemente visual y la conformación del mundo se organiza a través del sentido de la vista en combinación con los rayos de la imagen. Pero ese mecanismo sensorial fascinante no puede proveerte del recogimiento y la interiorización que proporciona el ritmo, la rima y la conexión misteriosa del verso con el elemento sutil del espacio y del aire. El verso rompe el tiempo y se pone al lado del espíritu de fiesta que es siempre el teatro del siglo de oro español. No hay forma de imaginar a los grandes autores del siglo de oro si no es en verso donde la complejidad del pensamiento barroco se compensa con la sencilla musicalidad popular de los versos. A Valle Inclán le preguntaron que era eso de “ el milagro musical del sonido “ y señalándose un oído, y después el otro, contestó diciendo: “ que por aquí me entra, y por aquí me sale.” No hay forma más graciosa y perspicaz de definir el anonadamiento gozoso que trasmite la poesía, especialmente la del teatro barroco español.

Yo he recogido los mejores versos de mi vida en las tablas y he decidido afrontar mi asignatura pendiente con el verso: un espectáculo en el que el centro y la periferia, la motivación y la justificación, el punto de partida y el objetivo final solo sean versos, versos versos y más versos. Espero que ustedes lo disfruten. Esta es la asignatura pendiente de «MI VIDA EN EL ARTE”.

RAFAEL ÁLVAREZ, EL BRUJO

Rafael Álvarez, El Brujo
como actor solista

Cuadro Artístico

Dirección: Rafael Álvarez
Ayudante de dirección: Oskar Adiego
Director musical: Javier Alejano
Diseño iluminación:
Miguel Ángel Camacho
Música original: Javier Alejano
Diseño de vestuario: Gergonia Moustellier

Duración: 1h 35 min

Equipo técnico

Directora de producción Herminia Pascual
Ayudante de producción Ana Gardeta
Redes sociales Óscar Larriba
Marketing digital Xatcom.net
Fotografía cartel Pablo Lorente
Fotografías espectáculo Luisa Valares
Distribución Gestión y producción Bakty, S.L.

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